martes, 2 de abril de 2013

Juan Pablo I. ¿Muerte natural?

Aprovechando el reciente cambio de papa, he decidido tratar un tema que la iglesia mantiene en la oscuridad y del que se intentó alejar lo máximo posible. Este tema es la muerte de Juan Pablo
I.

El 26 de Agosto de 1978 salió elegido como papa de la iglesia católica, y tan solo 33 días después fue encontrado muerto en su dormitorio. La versión oficial dice que murió debido a un infarto en su cama.

El cadáver del pontífice fue hallado por una religiosa encargada de las tareas domesticas, según dijo, Juan Pablo I en el momento de su muerte estaba en su escritorio con unos papeles en la mano y con las gafas puestas. Un poco raro ¿verdad?... No es normal que una persona que ha sufrido un “ataque” cardiaco muera tan mansamente mientras leía unos documentos. Además... ¿Por qué la iglesia nos dice que ha muerto en su cama cuando en realidad murió en su escritorio?

Se comenzó a conspirar sobre un asesinato por parte de la iglesia ya que Juan Pablo I pretendía realizar unas reformas como la clarificación de las cuentas vaticanas, la restructuración del banco vaticano y la lucha contra la mafia y la masonería, algo que, sin duda, a la iglesia no le interesaba ¿Por eso quizá quiso quitárselo de en medio?

Se armó un gran revuelo en la opinión pública, ¿Por qué no realizar una autopsia y desmentir todos los rumores en torno a su muerte? La iglesia alejó  la posibilidad de que no le realizaran una autopsia, ya que la familia del pontífice se negaba a ello, pero un benedictino que trabajaba en la secretaría del estado afirmó que, tras su muerte, fue sometido a una autopsia secreta donde se diagnosticó que Juan Pablo I murió por una dosis altísima de vasodilatadores recetadas esa misma tarde por su médico personal. Poco más tarde, su médico personal negó en una entrevista que le recetara tales medicamentos al pontífice.

Sin duda, una muerte rodeada de misterio y secretismo. Las teorías conspirativas concluyen con que no se trata de una muerte natural, sino que fue asesinado, probablemente envenenado (con vasodilatadores), ya sea por la mafia, la masonería o por sus propios enemigos dentro de la Santa Sede.

Para el vaticano, la muerte de Juan Pablo I es un caso cerrado desde el 29 de septiembre de 1978, pero para muchos el caso aún sigue abierto. Coméntanos tu opinión ¿Muerte natural o asesinato? ¿Beneficia a alguien hoy en día este secretismo?

Fernando Cerro 2 de marzo de 2013

1 comentario:

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